Por Nutricionista Digestivo en Valencia | Consulta profesional y personalizada

Introducción: ¿Por qué se habla tanto del SIBO?
El SIBO (Small Intestinal Bacterial Overgrowth) o sobrecrecimiento bacteriano del intestino delgado es una de las causas más comunes de molestias digestivas persistentes. A pesar de su creciente popularidad en redes y foros de salud, sigue siendo una condición compleja que requiere un abordaje profesional y personalizado
En consulta, muchos pacientes acuden al nutricionista en Valencia buscando respuestas a síntomas como hinchazón, gases, dolor abdominal o digestiones lentas. En la mayoría de los casos, el problema no está en comer “mal”, sino en un desequilibrio de la microbiota intestinal que altera la absorción y la fermentación de los alimentos.
En este artículo, responderemos las preguntas más frecuentes sobre el SIBO y explicaremos cómo el tratamiento nutricional basado en la dieta FODMAP puede mejorar la salud digestiva sin recurrir a dietas extremas ni restricciones innecesarias.
1. ¿Qué es exactamente el SIBO?
El SIBO es una alteración en la que existen bacterias en exceso en el intestino delgado, un lugar donde normalmente debería haber una cantidad mucho menor de microorganismos en comparación con el colon.
Estas bacterias “fuera de lugar” fermentan los carbohidratos antes de que sean absorbidos, generando gases (hidrógeno, metano o sulfuro de hidrógeno) que producen los síntomas típicos: distensión abdominal, flatulencia, diarrea o estreñimiento.
Dato fisiológico: El intestino delgado está diseñado para absorber nutrientes, no para fermentar alimentos. Cuando la flora del colon invade esta zona, el sistema digestivo se vuelve ineficiente.
Según la revisión de Rezaie et al. (2020, Gastroenterology), el SIBO afecta hasta un 30% de las personas con síndrome de intestino irritable (SII), y su diagnóstico adecuado mejora significativamente la calidad de vida.
2. ¿Cuáles son las causas más comunes del SIBO?
El desarrollo del SIBO no depende solo de la dieta. Existen múltiples causas fisiológicas y funcionales:
- Tránsito intestinal lento: facilita el crecimiento bacteriano excesivo.
- Uso prolongado de antibióticos o antiácidos: alteran la microbiota intestinal natural.
- Estrés crónico: afecta la motilidad intestinal y la secreción gástrica.
- Cirugías digestivas previas: pueden modificar la anatomía intestinal.
- Intolerancias no tratadas: como lactosa o fructosa, que alimentan la fermentación bacteriana.
En la práctica clínica, muchos pacientes de nutrición en Valencia presentan una combinación de factores, lo que hace necesario un plan personalizado de intervención nutricional.
3. ¿Qué síntomas produce el SIBO?
Los síntomas son muy variables, pero los más frecuentes incluyen:
- Hinchazón abdominal incluso con comidas pequeñas.
- Gases, eructos o sensación de plenitud constante.
- Dolor o malestar en la zona media del abdomen.
- Diarrea o estreñimiento (según el tipo de bacterias predominante).
- Fatiga crónica, niebla mental o cambios de humor.
- Deficiencias nutricionales (B12, hierro, magnesio, zinc).

🔍 ¿Cómo saber si realmente es SIBO?
El diagnóstico se realiza mediante el test de aliento con lactulosa o glucosa, que mide la cantidad de gases producidos tras ingerir un sustrato específico. También se puede complementar con una evaluación de composición corporal mediante bioimpedancia, para analizar si existen pérdidas de masa magra por mala absorción.
4. ¿Cómo se trata el SIBO desde la nutrición?
El tratamiento nutricional tiene tres pilares fundamentales: reducir la fermentación bacteriana, restaurar la motilidad intestinal y recuperar la diversidad de la microbiota. A diferencia de los tratamientos farmacológicos (antibióticos o fitoterápicos), la nutrición actúa sobre la causa funcional del problema.
4.1 Dieta baja en FODMAP
Es una de las herramientas más eficaces a corto plazo. Los FODMAP son carbohidratos fermentables que, en exceso, alimentan a las bacterias del intestino delgado. Esta dieta se realiza en tres fases: eliminación, reintroducción y personalización. Debe ser guiada por un nutricionista especializado en SIBO para evitar carencias o sobre-restricciones.

4.2 Probióticos y prebióticos específicos
Aunque antes se desaconsejaban los probióticos en SIBO, estudios recientes (Ghoshal & Shukla, 2023) muestran que cepas como Lactobacillus plantarum o Bifidobacterium lactis pueden reducir la inflamación y mejorar la motilidad. La clave está en elegir el tipo adecuado, no usarlos de forma genérica.
4.3 Reeducación del patrón alimentario
Comer despacio, masticar bien y respetar los intervalos entre comidas ayuda al llamado “complejo motor migrante”, un mecanismo natural que limpia el intestino delgado de bacterias entre digestiones.
4.4 Control del estrés y sueño
El estrés crónico altera el eje intestino-cerebro, reduciendo la motilidad intestinal. Incorporar técnicas de respiración, ejercicio moderado y una rutina de sueño adecuada es parte esencial del tratamiento.
5. Preguntas frecuentes sobre el SIBO
❓ ¿El SIBO se cura definitivamente?
En muchos casos, sí, aunque requiere seguimiento. Si se corrige la causa (por ejemplo, el tránsito lento o la dieta inadecuada), el equilibrio intestinal puede restablecerse a largo plazo. La clave está en no centrarse solo en “eliminar bacterias”, sino en reeducar el sistema digestivo.
❓ ¿Cuánto tiempo dura el tratamiento dietético?
Depende del grado de disbiosis. El protocolo suele durar entre 8 y 12 semanas, con ajustes progresivos en función de la tolerancia. Un nutricionista digestivo en Valencia puede guiar el proceso y monitorizarlo según sintomatología.
❓ ¿Puedo hacer la dieta por mi cuenta?
No es recomendable. Las dietas restrictivas sin supervisión pueden provocar déficits nutricionales o incluso empeorar el cuadro. El tratamiento del SIBO debe ser personalizado, monitorizado y revisado periódicamente.
6. Conclusión y recomendaciones finales
El SIBO no es una enfermedad de moda: es una disfunción digestiva real, multifactorial y tratable con un enfoque integral. El acompañamiento profesional y la educación nutricional son claves para recuperar el bienestar digestivo sin caer en dietas extremas ni tratamientos milagrosos.
En resumen, para mantener la salud intestinal:
- Evita dietas restrictivas sin supervisión.
- Favorece alimentos naturales, ricos en fibra soluble y prebióticos suaves.
- Cuida tu descanso y tu salud emocional.
- Consulta siempre con un nutricionista especializado en disbiosis intestinal.
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Referencias científicas
- Rezaie A. et al. (2020). Small Intestinal Bacterial Overgrowth in IBS. Gastroenterology, 158(5): 1100–1111.
- Ghoshal UC, Shukla R. (2023). Role of probiotics in small intestinal bacterial overgrowth. Journal of Gastroenterology and Hepatology.
- Ford AC et al. (2022). Dietary interventions for SIBO and IBS: Evidence-based update. Clinical Nutrition, 41(6): 1279–1288.