La ciencia de la pérdida de peso es un campo complejo que aborda los mecanismos bioquímicos y fisiológicos detrás de la reducción del peso corporal. Cuando se implanta una dieta hipocalórica, el objetivo principal es crear un balance energético negativo, lo que significa que el cuerpo quema más calorías de las que consume. Esto lleva a una movilización de los depósitos de grasa para obtener la energía necesaria para el funcionamiento normal del organismo.
Un nutricionista en Valencia puede ayudarte a comprender cómo aplicar este concepto en tu vida diaria. El balance energético es la base de toda estrategia de pérdida de peso saludable, y un especialista te guiará para lograrlo sin afectar tu metabolismo o tu bienestar general.
¿Qué es el balance energético?
El cuerpo humano busca siempre mantener un estado de equilibrio, conocido como homeostasis. Cuando ingerimos alimentos, los nutrientes se transforman en energía mediante procesos metabólicos que ocurren a nivel celular. Esta energía se usa para mantener las funciones vitales, movernos, pensar y reparar tejidos. Si la ingesta energética supera el gasto, el cuerpo almacena el exceso en forma de grasa; si el gasto es mayor que la ingesta, el organismo recurre a sus reservas energéticas, principalmente al tejido adiposo. Durante este proceso, el cuerpo utiliza las reservas energéticas almacenadas —grasas, proteínas y glucógeno— para suplir la falta de energía proveniente de la alimentación. La principal fuente de energía en este contexto es la grasa, que se descompone en ácidos grasos y glicerol para ser utilizada como combustible.
La pérdida de grasa corporal no depende únicamente de comer menos, sino de cómo interactúan las hormonas, los hábitos, el tipo de alimentos, la composición corporal y la genética. Un nutricionista clínico tiene en cuenta todos estos factores al diseñar un plan personalizado, adaptado a las necesidades de cada persona.

Fases del metabolismo durante la pérdida de peso
El proceso de pérdida de peso se puede dividir en distintas fases según la disponibilidad de glucosa y otros sustratos energéticos. En la primera fase, el cuerpo utiliza la glucosa circulante y las reservas de glucógeno. En una segunda fase, cuando los niveles de glucosa disminuyen, se activan hormonas lipolíticas que movilizan las reservas de grasa. Este proceso se conoce como lipólisis y está acompañado por la gluconeogénesis y la cetogénesis, que ayudan a mantener el suministro de energía.
Las dietas hipocalóricas bien diseñadas suelen promover un estado moderado de cetosis, en el cual el cuerpo utiliza la grasa como principal fuente energética. Sin embargo, este estado debe ser controlado por un profesional de la nutrición para evitar desequilibrios metabólicos.

El papel del metabolismo y la adaptación energética
El metabolismo es el conjunto de reacciones bioquímicas que permiten transformar los nutrientes en energía utilizable. Se divide en dos grandes procesos:
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- Anabolismo: construcción de estructuras corporales como músculo o tejido óseo.
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- Catabolismo: descomposición de moléculas para obtener energía.
El gasto energético total de una persona incluye:
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- El metabolismo basal o la energía que el cuerpo usa en reposo para funciones vitales.
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- La actividad física, que puede representar del 15 al 30 % del gasto total.
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- El efecto térmico de los alimentos, que se refiere a la energía necesaria para digerir y metabolizar los nutrientes.
Durante la pérdida de peso, el cuerpo tiende a adaptarse reduciendo su tasa metabólica basal, lo que significa que gasta menos energía en reposo. Esta adaptación puede hacer que la pérdida de peso se estanque, fenómeno conocido como meseta metabólica. Además, cuando se vuelve a aumentar la ingesta calórica, puede aparecer el efecto yo-yo o efecto rebote, que dificulta mantener los resultados a largo plazo.
En la práctica clínica, calcular estas variables permite diseñar una estrategia de pérdida de peso segura y sostenible. En una consulta nutricional en Valencia, el profesional evalúa el metabolismo basal mediante fórmulas validadas , asegurando una prescripción calórica adecuada.
Como nutricionista clínico en Valencia tengo la formación necesaria para diseñar un plan de alimentación que minimice estos efectos, equilibrando las necesidades energéticas del cuerpo con la salud metabólica del paciente.
Importancia del acompañamiento profesional
El proceso de pérdida de peso debe abordarse de manera integral, considerando tanto los aspectos fisiológicos como los hábitos de vida. Por eso, trabajar con un nutricionista especializado en pérdida de peso en Valencia es esencial para garantizar una estrategia basada en la evidencia científica y adaptada a cada persona.
Además de la alimentación, el nutricionista valorará factores como el descanso, la hidratación, el ejercicio físico y la salud hormonal. Todos estos elementos contribuyen al balance energético y al mantenimiento del peso a largo plazo.

Conclusión
El equilibrio entre la energía que ingerimos y la que gastamos es la clave de la pérdida de peso sostenible. Si buscas un nutricionista en Valencia para iniciar un cambio de hábitos basado en la ciencia y en tus necesidades reales, te invitamos a RESERVAR CITA . Un enfoque personalizado puede marcar la diferencia entre una pérdida de peso temporal y una transformación duradera