La pérdida de peso es un proceso que depende, en última instancia, del equilibrio energético. Aunque existen muchos factores que influyen —como la genética, las hormonas o el nivel de actividad física—, el principio fundamental sigue siendo el déficit calórico. Este concepto, respaldado por décadas de evidencia científica, se refiere al estado en el que el cuerpo gasta más energía de la que consume a través de los alimentos. Sin un déficit calórico sostenido, no puede haber pérdida de grasa corporal, independientemente del tipo de dieta seguida.

En este artículo, elaborado por un nutricionista en Valencia experto en metabolismo y composición corporal, analizaremos qué significa realmente crear un déficit calórico, cómo calcularlo correctamente, por qué las dietas muy restrictivas son contraproducentes y cómo mantener un equilibrio saludable que permita perder peso sin comprometer la masa muscular ni la salud hormonal.

🔥 ¿Qué es el déficit calórico?

El déficit calórico ocurre cuando el cuerpo consume menos energía (calorías) de la que necesita para mantener su funcionamiento. En este escenario, el organismo recurre a sus reservas —principalmente grasa corporal— para obtener la energía que le falta. Este proceso es lo que genera la pérdida de grasa.

La energía que utiliza el cuerpo proviene de tres fuentes principales:

El gasto energético total (GET) es la suma de estos tres componentes. Para lograr un déficit calórico, la ingesta de calorías debe situarse por debajo del GET, pero sin caer en restricciones extremas. El equilibrio es clave.

📏 Cómo calcular tu déficit calórico de forma personalizada

Una de las funciones más importantes de un nutricionista en Valencia es ayudarte a determinar tu gasto calórico real y diseñar un plan que te permita perder peso de manera progresiva y sostenible. Existen diferentes fórmulas para estimar el metabolismo basal, siendo la ecuación de Mifflin-St Jeor una de las más utilizadas en la actualidad:

Hombres: GEB = (10 × peso [kg]) + (6.25 × altura [cm]) − (5 × edad [años]) + 5

Mujeres: GEB = (10 × peso [kg]) + (6.25 × altura [cm]) − (5 × edad [años]) − 161

El resultado se multiplica por un factor de actividad física (entre 1.2 y 1.9) para obtener el gasto energético total. Una reducción de entre 300 y 500 kcal diarias suele ser suficiente para promover una pérdida de grasa de 0,5 kg por semana, considerada saludable y sostenible según la literatura científica.

🚫 El peligro de los déficits calóricos excesivos

Reducir las calorías de manera drástica puede parecer una solución rápida, pero el cuerpo no responde de forma lineal. Cuando la ingesta energética cae demasiado, el metabolismo se adapta reduciendo el gasto energético. Este fenómeno, conocido como termogénesis adaptativa, hace que la pérdida de peso se estanque y aumenta el riesgo de recuperar el peso perdido al finalizar la dieta.

Además, los déficits severos alteran la función hormonal, elevan el cortisol (hormona del estrés) y reducen las hormonas tiroideas, ralentizando aún más el metabolismo. También se incrementa la pérdida de masa muscular, lo que disminuye la capacidad del cuerpo para quemar grasa a largo plazo.

Por ello, un déficit calórico moderado y sostenido —junto a un plan de ejercicio adecuado— es la estrategia más efectiva y respaldada por la evidencia científica para lograr resultados duraderos.

🥗 Cómo crear un déficit calórico sin pasar hambre

El secreto de una pérdida de peso exitosa no está en comer menos, sino en comer mejor. No todas las calorías tienen el mismo efecto sobre el metabolismo y el apetito. Las proteínas, por ejemplo, aumentan el efecto térmico de los alimentos y favorecen la saciedad. La fibra retrasa la digestión y mantiene el apetito bajo control. Por el contrario, los alimentos ultraprocesados ricos en azúcares simples y grasas trans pueden sabotear tus esfuerzos al elevar los niveles de insulina y estimular el hambre.

Claves prácticas:

En una consulta nutricional en Valencia, el profesional puede adaptar estas recomendaciones a tus preferencias, ritmo de vida y necesidades metabólicas específicas. Así se garantiza que el déficit sea cómodo, sostenible y compatible con tu bienestar general.

💪 El papel del ejercicio en el déficit calórico

El ejercicio es un aliado fundamental para potenciar el déficit calórico. No solo aumenta el gasto energético total, sino que mejora la sensibilidad a la insulina, la función cardiovascular y la composición corporal. La combinación de entrenamiento de fuerza y actividad aeróbica es la fórmula ideal.

El entrenamiento de fuerza preserva y aumenta la masa muscular, lo que mantiene el metabolismo activo incluso en reposo. Por su parte, el ejercicio aeróbico (caminar, correr, nadar, andar en bicicleta) contribuye a la oxidación de grasas durante y después de la actividad.

La evidencia sugiere que integrar entre 150 y 300 minutos semanales de actividad física moderada es suficiente para mejorar los resultados de la dieta y favorecer un equilibrio metabólico saludable.

🧠 Factores que pueden dificultar el déficit calórico

Aunque el principio del déficit calórico es simple, su aplicación práctica puede verse afectada por diversos factores:

Por estas razones, la supervisión de un nutricionista en Valencia puede marcar la diferencia, ayudándote a identificar los obstáculos personales y a diseñar estrategias adaptadas a tu entorno y comportamiento alimentario.

📊 Ejemplo práctico de creación de un déficit calórico

Imaginemos a una persona de 35 años, con un peso de 75 kg y una altura de 170 cm. Su metabolismo basal aproximado es de 1.600 kcal. Si su actividad diaria es moderada (factor 1.55), su gasto energético total será de unas 2.480 kcal. Para crear un déficit de 400 kcal diarios, su ingesta debería situarse en torno a las 2.000 kcal al día. Así conseguiría perder entre 1,5 y 2 kg de grasa corporal al mes de forma segura y sin comprometer la masa muscular.

🏁 Mantenimiento del peso tras alcanzar el objetivo

Una vez lograda la meta de peso, el siguiente reto es evitar el efecto rebote. Esto se consigue ajustando gradualmente la ingesta calórica hasta alcanzar un nivel de mantenimiento. También es importante mantener los hábitos adquiridos durante la pérdida: alimentación equilibrada, ejercicio regular, control del estrés y descanso adecuado.

El seguimiento con un nutricionista en Valencia durante esta fase es crucial. Permite ajustar el plan según la respuesta del cuerpo, prevenir recaídas y consolidar un estilo de vida saludable a largo plazo.

📣 Conclusión y llamada a la acción

El déficit calórico sigue siendo el pilar central de cualquier estrategia de pérdida de peso basada en ciencia. Sin embargo, su aplicación práctica requiere precisión, paciencia y personalización. No se trata de comer lo menos posible, sino de alimentar tu cuerpo de forma inteligente para que utilice eficientemente su energía.

Si te gustaría conocer cuántas calorías necesitas realmente, cómo ajustar tu alimentación o qué tipo de entrenamiento potenciará tus resultados, te invito a reservar una cita con un nutricionista en Valencia. En consulta podrás obtener una evaluación metabólica completa y un plan diseñado para ti, que combine evidencia científica y sostenibilidad a largo plazo.

📚 Referencias científicas

  1. Hall, K. D. et al. (2023). “Energy balance and weight loss: beyond calories in versus calories out.” Nature Reviews Endocrinology, 19(1), 11–26.
  2. Heymsfield, S. B., & Pietrobelli, A. (2024). “The concept of energy balance: applications in clinical nutrition.” Journal of Nutrition Science, 13, e25.
  3. Rosenbaum, M., & Leibel, R. L. (2025). “Metabolic adaptations during weight loss: implications for obesity treatment.” Frontiers in Physiology, 16, 10056.
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nutriadmin David Sanchis , Nutricionista en valencia